PRIMEROS LUGARES POR CATEGORÍA
RETRATO / REPORTAJE
Durmiendo con el enemigo
Carla Verea Hernández
En 1993 dada la situación económica de nuestro país empiezan a haber un gran número de secuestros y comienza a existir una nueva comunidad, una que protege a otra. En este momento aparecen los escoltas, personas que dan su vida a cambio de trabajo y un buen salario. Recuerdo que a mi alrededor empiezo a ver cada vez más escoltas. Comienzan los chistes, prepotencias y una nueva manera de salir a las discotecas. Me impresiona ver más gente afuera de la fiesta que adentro. Me pregunté si de verdad protegen o son ellos los mismos asaltantes. Con el tiempo, de forma más clara, la escolta es parte de mi cultura, de mi mundo. A la edad de 17, entre amigas que tienen guardespaldas, me autonombré para el radio que ellos utilizan el nombre de "infierno" para que cuando yo hable por telefono le puedan dar el recado de que hablé y al igual que ellos yo también sea una incognita y tenga voz en su mundo y hasta la fecha no saben mi nombre sino mi apodo. Las claves y contraseñas forman ya parte de mi y hablo un poco de este lenguaje. Su vida empieza a tener sentido en la mia. Y comienzo a observar con honestidad y respeto su labor. Estas 12 imágenes que elegí revelan un discurso de mi experiencia sobre este tema. Empezó con una simple pregunta y se fue desarrollando a partir de mirarlos, conocerlos y tratar de entenderlos. Es entonces que después de mucha investigación decido tomar retratos. Y encuentro en ellos la latente de esperar. En el 2004 comienzo la serie de "Durmiendo con el enemigo", donde retrato a 170 sujetos para darle forma a la idea de hacer un documental. Idea no se tan real de poner tu seguridad en manos de alguien que no conoces, que forma parte distinta a tu estrato social y que viven contigo. La razón por la que decido hacer estos retratos en Guatemala y no con todos los mexicanos que me inspiraron es por seguridad propia. En estos viajes que hice a Guatemala, para poder retratar a estos individuos, tuve experiencias muy distintas. Realicé que en lugar de acompañar a sus patrones lo que más hacían era estar esperando. Encontraba que entre más observaba más retrataba su espera. La espera fue el elemento clave del proyecto. Es algo que hacen casi de manera inconciente. Para éste, el tener que elegir doce fotografias fue difícil. Quise escoger doce que elaboraran un ensayo de mi experiencia y de las clases que existen entre el guardespaldas, del guardespalada finquero al escolta de cuidad. Quise tocar a fondo un elemento que he vivido los ultimos años y gracias a que tengo conecciones con este submundo, por medio de sus jefes, no fue difícil tener acceso a este mundo tan privado. He logrado un documental de una realidad auténtica y una comunidad nueva la cual respeto.